Casi cinco años para convertirme en el chapulín colorado de los trabajadores (o pulcros empresarios)....
Y es que sigo estancada con frustraciones propias de chica veinteañera: que si me largo, que si me quedo, que si renuncio, que si peleo, que si soporto, que si reniego....Con una persona menos, un tatuaje de más y muchos cigarrillos que me absorven la respiración...así llegaré algún día a tener el corazón con forma de zapato (García Lorca).
Citaré algo más de GL para recordar este día:
"El corazón salió solo.
-¡Ay, ay de mí!"
(fue sin sarcasmo)
sábado, 8 de agosto de 2009
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