sábado, 8 de agosto de 2009

¿Y ahora...quién podrá defenderme?

Casi cinco años para convertirme en el chapulín colorado de los trabajadores (o pulcros empresarios)....

Y es que sigo estancada con frustraciones propias de chica veinteañera: que si me largo, que si me quedo, que si renuncio, que si peleo, que si soporto, que si reniego....Con una persona menos, un tatuaje de más y muchos cigarrillos que me absorven la respiración...así llegaré algún día a tener el corazón con forma de zapato (García Lorca).


Citaré algo más de GL para recordar este día:

"El corazón salió solo.
-¡Ay, ay de mí!"



(fue sin sarcasmo)

No hay comentarios:

Publicar un comentario